Ingredientes que necesitamos
- 100 ml de vino tinto joven, frío
- 100 ml de gaseosa o refresco de limón, muy frío
- Hielo en cubitos
- 1 rodaja de limón
Para una jarra de 4-6 personas: una botella de vino (750 ml), 750 ml de gaseosa o refresco de limón, medio limón en rodajas y la jarra medio llena de hielo.
Preparación
- Primer paso - Preparar el vasoLlena un vaso ancho o de tubo de cubitos de hielo hasta arriba. Cuanto más hielo, más tarda en aguarse.
- Segundo paso - Verter el vinoEcha los 100 ml de vino tinto sobre el hielo.
- Tercer paso - Añadir la gaseosaCompleta con la gaseosa o el refresco de limón, despacio y por la pared del vaso para que no pierda el gas.
- Cuarto paso - ServirRemueve una sola vez, con suavidad, añade la rodaja de limón y sirve enseguida.
Origen y tradición
Rebajar el vino con agua o con gaseosa es una costumbre antigua en España, sobre todo en verano y en las comidas del campo. El tinto de verano se asocia tradicionalmente a Córdoba, donde a menudo se cuenta que lo popularizó una venta de las afueras de la ciudad a principios del siglo XX, con el nombre de «un Vargas». Es una historia muy repetida, pero difícil de comprobar, así que conviene tomarla como tradición más que como dato.
Con el tiempo, el tinto de verano se extendió por toda España y se convirtió en la bebida de terraza por excelencia de los meses de calor. En muchos bares ya se sirve de grifo, preparado. Es, junto a la sangría y el rebujito, uno de los cócteles españoles más sencillos y queridos.
Variantes del tinto de verano
- Con gaseosa: La versión más clásica, menos dulce y más seca. Deja que se note el vino.
- Con refresco de limón: Más dulce y con más sabor cítrico. Es la opción preferida por muchos en la actualidad.
- Con refresco de naranja: Menos habitual, pero muy afrutado y apetecible.
- Con vermut: Un pequeño chorrito de vermut rojo le da un punto especiado y amargo muy interesante.
- Sin alcohol: Con vino tinto desalcoholizado, que ya se encuentra en muchos supermercados.
Consejos para que salga perfecto
- Proporción al gusto: Lo más habitual es mitad y mitad, pero si lo prefieres más ligero puedes poner un tercio de vino y dos tercios de gaseosa.
- Vino joven: Un tinto joven y afrutado es mejor que un crianza. No merece la pena usar un vino caro, pero sí uno que esté bueno solo.
- Todo bien frío: El vino y la gaseosa directamente de la nevera. Si el vino está a temperatura ambiente, el hielo se derrite enseguida. Más información en nuestra guía de tipos de hielo.
- En jarra, en el momento: Si lo preparas para varias personas, monta la jarra justo antes de servir. Para grandes grupos, usa la calculadora de cócteles para fiestas.
¿Cómo acompañar el tinto de verano?
El tinto de verano es pura cultura de tapeo. Combina con casi todo lo que se sirve en una terraza:
- Tapas fritas: Calamares, croquetas, patatas bravas o boquerones en vinagre.
- Ensaladilla rusa: Un clásico de bar que con un tinto de verano bien frío sabe todavía mejor.
- Embutidos y quesos: Chorizo, salchichón y un queso manchego semicurado.
- Platos de verano: Gazpacho, pipirrana o una ensalada de tomate con ventresca.
Curiosidades
- Más informal que la sangría: El tinto de verano es el trago sencillo de terraza, mientras que la sangría se reserva más para comidas y celebraciones.
- No es sangría: La sangría lleva fruta, azúcar, licor y reposo; el tinto de verano es solo vino con gaseosa y se sirve al momento.
- También embotellado: Hoy se vende ya mezclado en botellas y latas, aunque el recién preparado siempre gana.
Menú con tinto de verano
Un menú para disfrutar sin prisa en una tarde de verano, en casa o en el patio. Se empieza con la ensaladilla y unas aceitunas mientras se sirven los primeros vasos de tinto de verano, bien cargados de hielo. El salmorejo aporta frescor y untuosidad. Después, unos calamares a la romana recién fritos con su alioli, que contrastan muy bien con el gas y la acidez del tinto de verano. Y para cerrar, un helado de limón que continúa la nota cítrica de la bebida y pone el punto final más refrescante.







