Ingredientes que necesitamos
Para 8-10 personas (una cuenca de barro de unos 2 litros, con su cazo y tazas de barro):
- 1 litro de orujo blanco (aguardiente de orujo gallego)
- 150 g de azúcar
- La piel de 1 limón, sin la parte blanca
- La piel de 1 naranja, sin la parte blanca
- Un puñado de granos de café tostado (unos 15)
- 1 manzana en gajos (opcional)
Preparación
- Primer paso - Preparar el lugarColoca la cuenca de barro sobre una superficie estable y que no arda, mejor al aire libre o en un espacio amplio y ventilado, lejos de cortinas, toldos y manteles. Lee antes el aviso de seguridad.
- Segundo paso - Cargar la cuencaEcha en la cuenca el azúcar, reservando dos cucharadas, las pieles de limón y naranja, los granos de café y la manzana si la usas. Vierte el litro de orujo por encima.
- Tercer paso - Prender el cazoLlena el cazo de mango largo con un poco de orujo de la cuenca y el azúcar reservado, y préndelo con una cerilla larga. Acércalo a la superficie de la cuenca para que se encienda todo el orujo.
- Cuarto paso - Remover mientras ardeRemueve despacio y levanta cazos de líquido en llamas para dejarlos caer de nuevo en la cuenca. Es el momento de apagar las luces y leer el conjuro. Deja arder unos 10-15 minutos, hasta que la llama se vuelva azulada y débil.
- Quinto paso - Apagar y servirApaga la llama tapando la cuenca con su tapa o con una tapa metálica grande. Espera un par de minutos y sirve caliente en las tazas de barro.
Aviso de seguridad. La queimada implica fuego real y alcohol, así que toma estas precauciones:
- Prepárala sobre una superficie estable y no inflamable, al aire libre o en un lugar amplio, lejos de cortinas, toldos, manteles, ramas y cualquier material inflamable.
- Usa siempre un cazo de mango largo y una cerilla larga o un mechero de chimenea, y mantén el pelo recogido y las mangas lejos de la llama.
- Nunca añadas más orujo con la llama encendida: la llama puede subir por el chorro hasta la botella.
- Ten a mano un extintor o una tapa que cubra la cuenca por completo para sofocar el fuego si algo se descontrola. No uses agua sobre el alcohol ardiendo.
- No dejes que los niños se acerquen ni la manipulen, y no la dejes nunca ardiendo sin vigilancia.
Origen y tradición
La queimada se presenta a menudo como un rito celta milenario, pero esa idea no tiene base histórica. El aguardiente de orujo se destila en Galicia desde hace siglos, aunque el azúcar no fue un producto de uso corriente hasta mucho después, y la queimada tal como la conocemos, con su ceremonia y su conjuro, parece ser una costumbre relativamente moderna, popularizada durante el siglo XX. Su origen exacto es incierto.
Eso no le quita encanto. Hoy la queimada es parte de la identidad gallega: se prepara en reuniones familiares, en fiestas, en las noches de San Juan y en muchas celebraciones de fin de año, por lo que también encaja entre los cócteles para Navidad y Nochevieja y, por supuesto, entre los cócteles españoles.
El conjuro de la queimada
Mientras la queimada arde, una persona lee en voz alta el conjuro, un texto en gallego que invoca a lechuzas, sapos, brujas y demás seres de la noche para ahuyentar los malos espíritus y proteger a quienes van a beber. El texto más extendido es una composición relativamente reciente, no una fórmula ancestral, y existen distintas versiones. Lo tradicional es leerlo con las luces apagadas, mientras se levantan los cazos en llamas, y terminar con todos los presentes dispuestos a brindar.
Variantes de la queimada
- Con o sin café: Hay familias que no ponen granos de café y otras que añaden incluso un poco de café ya preparado al final.
- Con fruta: La manzana es la adición más habitual, pero también se usan uvas pasas o trozos de pera.
- Más dulce o más seca: Se ajusta con la cantidad de azúcar. Más azúcar suaviza el resultado; menos lo deja más fuerte.
Consejos para que salga perfecta
- Buen orujo: Usa un aguardiente de orujo gallego de calidad. Un orujo de baja graduación cuesta más de prender.
- Pieles sin parte blanca: La parte blanca de los cítricos amarga. Pela con un pelador fino.
- Remueve sin prisa: Remover ayuda a que el azúcar se disuelva y se caramelice ligeramente, pero sin salpicar.
- Ajusta las cantidades: Si sois más, prepara dos cuencas en vez de una muy grande. Para calcular, usa nuestra calculadora de cócteles para fiestas.
Menú con queimada
Un menú gallego de los de reunión grande, ideal para una noche de invierno. Se empieza con el pulpo á feira y una buena empanada, para pasar después al lacón con grelos, contundente y de temporada. De postre, una tarta de Santiago y queso de tetilla con membrillo. Y al final, cuando la conversación ya va por la sobremesa, se apagan las luces, se prende la cuenca y empieza el ritual: el conjuro, las llamas azules y una taza caliente de queimada para cerrar la noche.







