Ingredientes que necesitamos
Para una jarra de unos 2,5-3 litros (4-6 personas):
- 1 botella de vino tinto joven (750 ml)
- 1 naranja
- 1 limón
- 1 melocotón
- 1 manzana
- 2 cucharadas de azúcar (unos 30 g)
- 50 ml de brandy
- 1 rama de canela
- 500 ml de gaseosa, muy fría
- Hielo en cubitos
Preparación
- Primer paso - Preparar la frutaLava bien toda la fruta. Corta media naranja y medio limón en rodajas finas y exprime las otras dos mitades. Trocea el melocotón y la manzana en dados, sin pelar.
- Segundo paso - MacerarPon la fruta en una jarra grande con el azúcar, los zumos, el brandy y la rama de canela. Remueve hasta que el azúcar empiece a disolverse.
- Tercer paso - Añadir el vinoVierte la botella de vino tinto, remueve bien y tapa la jarra con film o con su tapa.
- Cuarto paso - ReposarDeja la jarra en la nevera al menos 2 horas. Así la fruta suelta su sabor y la sangría queda redonda y fría.
- Quinto paso - ServirJusto antes de servir, añade el hielo y la gaseosa muy fría. Remueve una vez y sirve con un poco de fruta en cada vaso.
Origen y tradición
Mezclar vino con fruta, especias y agua es una costumbre muy antigua en el Mediterráneo, y la sangría es la heredera española de esa tradición. El nombre parece venir de «sangre», por su color, aunque no hay una fecha ni un lugar concretos de nacimiento que se puedan señalar con seguridad. Lo que sí está claro es que su gran popularidad internacional llegó con el turismo, cuando la jarra de sangría se convirtió en un símbolo del verano español.
Hoy la palabra «sangría» está protegida por la normativa europea: una bebida vendida con ese nombre a secas tiene que estar elaborada en España o Portugal. En casa, sin embargo, cada familia tiene su receta, y por eso es una de las grandes protagonistas de nuestros cócteles españoles y de los cócteles para fiestas y en jarra.
Variantes regionales
- Sangría de cava: Muy típica en Cataluña, se prepara con cava en lugar de vino tinto, fruta y un toque de licor de naranja. Se monta justo antes de servir para no perder burbuja.
- Sangría blanca: Con vino blanco joven, melocotón, manzana y uva. Es más ligera y muy agradable en pleno verano.
- Con licor de naranja en vez de brandy: Da un perfil más afrutado y aromático. Hay quien añade un poco de los dos.
- Con refresco de limón o naranja: En lugar de gaseosa, para una sangría más dulce y refrescante.
- Sangría de invierno: Con fruta de temporada como pera y mandarina, y algún clavo de olor además de la canela.






Consejos para que salga perfecta
- Elige bien el vino: Un tinto joven y afrutado, con poca madera (tempranillo, garnacha o monastrell), es lo ideal. Los vinos con mucha crianza aportan taninos que chocan con la fruta.
- El reposo es la clave: Dos horas es el mínimo. Puedes dejarla hasta la mañana siguiente, pero retira las rodajas de limón para que no amargue.
- Gaseosa y hielo al final: Si los añades durante el reposo, la sangría pierde gas y se agua. Más trucos sobre el hielo en nuestra guía de tipos de hielo.
- Ajusta el dulzor: Prueba antes de servir. Si queda ácida, añade azúcar disuelto en un poco de agua caliente, que se integra mejor que el azúcar en grano.
- Para mucha gente: Multiplica las cantidades por jarra y prepara varias. La calculadora de cócteles para fiestas te ayuda a calcular botellas.
¿Cómo acompañar la sangría?
La sangría pide mesa compartida y platos para el centro. Va especialmente bien con:
- Paella y arroces: El acompañamiento clásico de muchas comidas de domingo.
- Tapas variadas: Patatas bravas, croquetas, pimientos de Padrón o calamares a la romana.
- Carnes a la brasa: Pinchos morunos, secreto ibérico o chorizo criollo.
- Quesos tiernos y semicurados: La fruta de la sangría contrasta muy bien con su punto salado.
Curiosidades
- La fruta también se come: Muchos guardan para el final los trozos de melocotón y manzana empapados en vino, que son casi un postre.
- Más de turistas que de diario: Aunque fuera se asocia a España, en muchas casas españolas se toma más en verano y en celebraciones que como bebida habitual.
- No confundir con el tinto de verano: La sangría lleva fruta, azúcar y licor y necesita reposo; el tinto de verano es solo vino con gaseosa.
Menú con sangría
El menú perfecto para una comida de domingo en verano con familia o amigos. Mientras la paella se hace, se sacan las croquetas y los pimientos y se sirve la primera ronda de sangría, que lleva desde por la mañana reposando en la nevera. El gazpacho refresca y prepara el paladar para el plato fuerte. La paella llega al centro de la mesa y la sangría, con su fruta y su toque de canela, acompaña sin robarle protagonismo. Para terminar, una crema catalana con su costra crujiente y, de premio, la fruta que queda en el fondo de la jarra.







