Pocos ingredientes, sin utensilios raros y con resultado de bar: así se empieza en la coctelería.
No necesitas ser bartender ni tener una barra llena de botellas para preparar buenos cócteles en casa. Las recetas de esta sección se elaboran con tres o cuatro ingredientes fáciles de encontrar, casi siempre directamente en el vaso y sin técnicas complicadas. Son perfectas para dar tus primeros pasos, ganar confianza y, de paso, quedar bien con tus invitados desde el primer día.
Si no quieres llenar el armario de botellas, elige un destilado y aprovéchalo al máximo. Con una botella de ron blanco puedes preparar Mojito, Daiquiri y Cuba Libre. Con ginebra, un Gin Tonic diferente cada fin de semana cambiando el aromático. Con vodka, el Moscow Mule y, cuando te animes, el resto de cócteles con vodka. Y con una botella de cava tienes Mimosa y, si sumas una de Aperol, también Aperol Spritz para el aperitivo. Añade limas, hierbabuena, azúcar y un par de refrescos, y tendrás una pequeña carta de cócteles sin apenas inversión.
Errores frecuentes de principiante
Echar «a ojo». Mide siempre, al menos hasta que conozcas bien la receta.
Poco hielo. Parece contradictorio, pero un vaso lleno de hielo se agua menos que uno con dos cubitos, que se derriten enseguida.
Zumos de bote. La lima y el limón recién exprimidos marcan una diferencia enorme.
Refresco sin gas. Usa botellas recién abiertas y bien frías, y vierte con suavidad.
No probar. Prueba con una pajita antes de servir y ajusta dulce o ácido.
Empezar a hacer cócteles es divertido, pero recuerda que se trata de disfrutar del sabor: bebe con moderación.